10 razones por las que acudir a terapia

10 razones por las que acudir a terapia

En algunas ocasiones la vida se vuelve complicada y es difícil afrontar los malos momentos solos. Y en estas ocasiones cuando se requiere de ayuda profesional para poder levantarse. Por ello, en este artículo vamos a indicar 10 razones por las que acudir a terapia, pero no son las únicas, tan sólo las más comunes.

  1. Sufrir una pérdida

La pérdida de una pareja, un familiar, un amigo o incluso una mascota puede suponer un duro revés para cualquier persona. Porque aunque la muerte sea una parte inevitable de la vida a todos nos duele cuando se marcha un ser querido. Y en algunas ocasiones el duelo o la pérdida puede ser bastante complicado de superar.

Entonces lo mejor es acudir a terapia para que un profesional pueda guiar el duelo hasta una recuperación. Porque cuando el duelo continúa durante mucho tiempo o en muy intenso se puede convertir en patológico y generar diversos problemas emocionales.

  1. Enfrentar un gran cambio

La vida da muchas vueltas y cuando se produce un gran cambio sin esperarlo o en un margen pequeño de tiempo puede ser complicado sobrellevarlo. Pero incluso algunos cambios importantes a pesar de que se esperen y se deseen suponen tal transformación que son complicados de asumir como puede ser la maternidad o la paternidad.

En terapia se trabajarán diferentes herramientas para aprender a afrontar el cambio, a identificar los nuevos objetivos y a desarrollar un plan para lograrlos.

  1. Mejorar la gestión de las emociones

La gestión de las emociones puede ser complicada en algunos momentos de la vida, independientemente de la edad o la experiencia. Porque a veces puede ocurrir que las emociones sean incontrolables, haya dificultad para expresar lo que se siente o incluso sea complicado reconocerlas.

Este es un motivo para acudir a terapia, porque con la ayuda de un profesional los pacientes aprenderán a reconocer las emociones, escucharlas, aprender de ellas y a gestionarlas.

  1. Superar un miedo

El miedo es una emoción natural y habitual, pero que en algunas ocasiones puede ser irracional o llegar a ser tan intensa que afecta a la vida cotidiana. Y se puede tener miedo o fobia de casi cualquier cosa como la tecnología, los animales, los espacios cerrados o las alturas.

Y es en terapia donde los profesionales ayudan a sus pacientes a enfrentar y superar su miedo. Normalmente en este tipo de situaciones los psicólogos suelen apostar por las terapias de choque, ya que son muy efectivas para las fobias y para superar crisis, tal y como indican desde un artículo de La Mente es Maravillosa que puedes leer completo pinchando aquí.

  1. Recuperar la motivación

Cuando la vida se vuelve complicada o tras un periodo de luto muchas personas tienen dificultades para recuperar la motivación. Ya no sienten felicidad o satisfacción por algunas acciones o situaciones que antes sí les generaban sentimientos positivos. Entonces, esto es un claro síntoma de que hay que acudir a terapia y confiar en un profesional.

  1. Sentimiento de soledad

La soledad hoy en día afecta a muchas personas, a pesar de que a priori estamos más conectados por la tecnología. Pero es una gran paradoja, porque la tecnología aísla y centra muchas relaciones sociales a Internet.

Y este sentimiento de soledad prolongado, así como el aislamiento social puede provocar depresión y afectar a la toma de decisiones. Por lo que si tienes este sentimiento puede ser buena idea acudir a terapia para aprender a lidiar con el sentimiento y a adquirir destrezas o habilidades para poner fin al problema.

  1. Mejorar una relación

También un motivo común por el que acudir a terapia es el de mejorar una relación. Por ello hay terapia de pareja o familiar.

“La terapia de pareja te brinda la oportunidad de mejorar la comunicación con la pareja, resolver conflictos pendientes y construir una convivencia sana. Mientras que en el ámbito familiar solemos realizar terapia para tratar la relación con los padres y terapia con los hijos”, explican desde Psi, centro de terapia Gestalt en Barcelona.

También hay veces en que las relaciones sociales no funcionan bien por motivos personales o del pasado y en ese caso en bueno acudir a terapia.

  1. Tener pensamientos negativos o dañinos

Si tienes pensamientos negativos o dañinos es importante confiar en un profesional porque este tipo de ideas pueden convertirse en trastornos emocionales graves.

Y es que aunque pueda parecer común tener pensamientos negativos si son prolongados en el tiempo debilitan la mente, hacen perder la esperanza y pueden afectar gravemente a la salud. Por eso es importante atajarlos a tiempo y acudir a terapia para que un profesional indique los pasos a seguir.

  1. Dificultad para entablar relaciones sociales

Algunas personas tienen dificultad para entablar relaciones sociales, bien porque son demasiado tímidas o se encuentran en una fase complicada en la que les es imposible socializar.

Y es beneficioso en estos casos acudir a terapia para poder ver los motivos que se encuentran detrás de esa dificultad de socialización, aprender herramientas para poder afrontar las relaciones y poder trabajarlas en terapia para después aplicarlas en la vida con mayor facilidad.

  1. Necesitas hablar con alguien

Y hay veces que es necesario hablar con alguien para compartir tus sentimientos, hablar de tus fracasos o triunfos o simplemente contar con alguien que escuche sin juzgar. Y en estos casos los profesionales de la psicología pueden ser de gran ayuda y la terapia ser muy beneficiosa.

Estos son algunos de los motivos más comunes que pueden llevar a una persona a acudir a terapia. Pero como decíamos al comienzo de este artículo no son los únicos, hay muchas razones más por las que confiar en un profesional de la psicología como dormir mejor, reducir la ansiedad, aprender a tomar el control o superar una adicción.

En cualquier caso, es importante eliminar los estigmas sociales existentes sobre la terapia y acudir a un profesional cuando se siente que es la mejor solución o que puede ser de gran ayuda para alguna de las razones anteriormente enunciadas.