Un aparato dental, sinónimo de una apuesta por la salud y la estética de nuestra boca

Un aparato dental, sinónimo de una apuesta por la salud y la estética de nuestra boca

Hay que quitarse algunos de estereotipos de encima. Y es mejor hacerlo cuanto antes, por nuestro bien, y sobre todo en asuntos que tengan que ver con la salud de las personas. No cabe la menor duda de que los bulos y las sensaciones erróneas relativas a la salud son algo que afecta de un modo sustancial a la manera en la que gestionamos todo lo que respecta a esa salud. Y con eso no se juega. Ya deberíamos haber aprendido la lección, pero parece ser que, por desgracia, no es así.

En los párrafos que siguen, vamos a hablar de todo lo que tiene que ver con los aparatos dentales. Suelen ser considerados como una desventaja si lo que valoramos es la belleza, pero lo cierto es que deberían ser considerados como una de las mejores inversiones en lo que tiene que ver con el futuro de nuestra belleza. Tenemos dos opciones: mantener de por vida un problema dental que tiene que ver con la colocación de nuestra dentadura y por ende con nuestra belleza, o apostar por un aparato que recoloque nuestra boca durante un periodo determinado. Cada cual es libre de elegir, pero nosotros tenemos clara cuál es la mejor de las opciones.

Fijaos en lo que apunta una noticia que fue publicada en la página web Infosalus: uno de cada cuatro españoles ha llevado alguna vez ortodoncia y hasta el 70% de la gente apostaría por ponérsela para mejorar todo lo que tiene que ver con su sonrisa. Ni que decir tiene que esa es una buena noticia y que nos indica que somos capaces de desafiar a cualquier estereotipo. Eso es básico si queremos iniciar un periodo en el que dejemos atrás cualquier problema que tenga relación con nuestra boca.

En una noticia que fue publicada en la página web del diario El País, se enumeran una serie de cosas que se convierten en realidad una vez que se lleva aparato:

  • Tendemos a creer que es algo para adolescentes, pero a los 30 hay miles de personas que lo llevan.
  • Se adelgaza. No cabe duda de que controlamos mucho más la alimentación cuando llevamos aparato.
  • Desarrollamos nuevas técnicas de limpieza en nuestra boca, la mayoría mucho mejores que las que veníamos empleando.
  • Aprendemos a sonreír de verdad, con las ganas que siempre deberíamos tener al hacerlo.

Una de las buenas noticias que nos está dejando lo relativo al cuidado de nuestros dientes en los últimos tiempos es el hecho de que cada vez son más las personas a las que no les importa llevar aparato si con ello potencian la salud de sus dientes y, por ende, su belleza. Atrás quedaron los tiempos en los que todo el mundo se resistía a llevar aparato por simples cuestiones estéticas. Los profesionales de la clínica dental Equipo de la Torre nos han comentado que se ha producido un cambio de mentalidad en este sentido en España: llevar aparato es una inversión en belleza. Una belleza que igual no se concibe mientras ese aparato está entre nuestros dientes, pero que se potencia una vez que, pasado el tiempo, nos lo podemos quitar tras haber sido resueltos todos los problemas estructurales de nuestros dientes y boca.

¿De verdad hay personas que priorizan la belleza a la salud?

Pues sí, las hay. Tenemos que recordar que vivimos en la sociedad de la imagen y que hay miles de personas que viven precisamente eso, de su imagen. Por ende, el pensamiento de una de estas personas siempre estará orientado a lo siguiente: «si obtengo mayores ingresos gracias a mi imagen, más opciones tendré de disponer de un aspecto saludable». Sin embargo, hay que tener en cuenta siempre que estos dos aspectos son interdependientes. Sin uno, el otro se ve mermado. Eso sí: siempre deberíamos poner por delante la salud.

Además, y como ya hemos mencionado en otras ocasiones, la boca es una de esas partes del cuerpo en la que más se nota la conexión de la belleza y la salud. Y es que estamos hablando de una de las cuestiones que más nos define y que, además de ello, más visibilidad tiene para esas personas que están en contacto con nosotros o pueden llegar a estarlo en un momento determinado.

Lo que está claro es que ambas cosas, la salud y la belleza, nos harán ganar en autoestima. No debemos perder de vista ninguna de las dos. Y, para ello, es clave que cuidemos de nuestra salud bucal. Sin ella, nuestra imagen sufrirá un deterioro del que seguro que no nos podremos recuperar. Por desgracia, seguro que son muchas las personas que nos pueden alertar sobre ello tirando de experiencias personales.