La moda infantil hoy en día

La moda infantil hoy en día

Que la moda no hace más que cambiar es algo que todos sabemos de sobra, al menos en este lado del planeta, y aunque sabemos que esas tendencias se crean para favorecer que millones de personas hagan cambios en su ropero, desechando aquello que ya no se pondrán y comprando lo nuevo que ahora lleva todo el mundo, la realidad es que seguimos cayendo en sus trampas año tras año, temporada tras temporada.

No obstante, siempre he pensado que en lo que a moda infantil se refiere la cosa estaba algo más calmada. Si bien es verdad que, gracias a los dioses del Olimpo, los vestiditos con delantal y cuello bordado que me ponía mi madre ya no se llevan nada, el tipo de moda no ha cambiado tanto. Siguen existiendo peleles, pijamitas completos, conjuntos de roma cómoda y otros más “chic” para llevar al bebé “niquelao” al cumpleaños de su prima o a la boda de su tía. Pero, básicamente, es lo mismo, algo que me alegra porque podemos pasarnos la ropa de los peques  entre hermanos, primos o amigos, y usarla más que las dos puestas que te da tiempo a ponerle al tuyo ya que crecen demasiado rápido como para usar ese pantaloncito tan mono que te regaló tu suegra una vez más.

Ahora bien, que no hayan cambiado mucho no significa que no lo haya hecho nada en absoluto. Por ejemplo, tal y como nos muestra el mayorista Catalinos en su web, lo que antes eran esos vestidos que he descrito en el párrafo anterior con delantales y cuellos bordados, ahora son vestidos con braguitas a juego para las niñas y camisas largas con una especie de pololos a juego para los niños. Personalmente creo que se equiparan en lo que a cursi y repelente se refiere, pero he de reconocer que para llevar al bebé a un evento especial no están nada mal.

Sobre el resto la cosa no ha cambiado mucho, aunque sí se ha modernizado bastante y es fácil encontrar outfits para bebés que recuerdan a los outfits adultos que podemos ver en casi cualquier tienda de moda. Sin embargo, si echamos la vista muy hacia atrás, sí comprobaremos que también ha habido cambios notables, solo que se han llevado a cabo más paulatinamente.

La moda infantil a través de la historia

Lógicamente, en la prehistoria, la moda era algo indiferente, por lo que hablamos de niños que se cubrían con pieles de animales en invierno tal y como hacían los adultos. En el antiguo Egipto los bebés iban prácticamente desnudos, aunque en invierno se les cubría por el frío, y en la antigua Grecia, los bebés usaban el quitón, una túnica elaborada con paños de lino.

En Roma, los bebés eran fajados para que sus miembros crecieran rectos y armoniosos, y posteriormente se les cambiaba este atuendo por una especie de taparrabos o calzoncillos sobre los que era colocada na túnica adornada con un ribete alrededor. En ocasiones especiales llevaban una toga llamada Praetexta adornada con una franja de color púrpura de diferente anchura dependiendo del linaje de quien la llevara.

Realmente no podemos hablar de moda infantil hasta el siglo XVII, cuando en Europa se dejó de llevar a los bebés prácticamente vendados como momias desde el cuello hasta los pies. Fue entonces  cuando se empezó a usar lo que realmente podría catalogarse como moda infantil, pues lucían corpiños ajustados para acostumbrarlos a conservar una postura derecha, y vestidos blancos, con encajes, cintas y flores.  A principios del siglo XIX se empezó a distinguir entre sexos, y así las niñas empezaron a vestirse hasta las rodillas con vestidos y con medias negras, pero el traje que causó verdadero furor fue el de marinero, tanto para niños como para niñas. Ellos llevaban pantalón largo y ellas falda con una blusa de manga larga con cuello azul marino y galones blancos.

Ya en el siglo XX la moda empieza a evolucionar notablemente y los bebés y niños pequeños empiezan a llevar ropa más cómoda. La moda por aquel entonces era el pantalón corto,  o el vestido, y los calcetines hasta la rodilla. Poco después de esto se empezó a vestir a los niños de azul y a las niñas de rosa.

Obviamente durante el siglo XX ya hubo muchísimas más modificaciones en moda, con detalles diferentes en vestidos y trajes para los niños, sin embargo la ropa seguía siendo encorsetada e incómoda de llevar. Los trajes para los niños empezaron a ser más masculina, y mucho más femenina la de las niñas, marcan más la diferencia.

En los años ochenta, gracias a un cambio cultural, empiezan a predominar las ropas cómodas y los bebés, y niños pequeños, pueden lucir sus mejores galas de forma más liviana y sencilla.

Y por fin, hoy en día, tenemos el conjunto perfecto para cualquier día de la semana: unos pequeños leggins con una camiseta o jersey según la época del año. Este atuendo te saca casi de cualquier lío, menos si vas de boda claro está.