¿Sabes cómo vestirte en una cena de lujo?

¿Sabes cómo vestirte en una cena de lujo?

Si vas a asistir a una cena especial en un restaurante de lujo, y no tienes ni idea de cómo vestirte, estás de suerte, has llegado a un buen sitio. En este post, te vamos a contar algunos secretillos para que puedas lucir fantástica en la cena. En cuestiones de etiqueta, siempre hay algunos aspectos que hay que cuidar y ciertas prendas y complementos son imprescindibles en estas situaciones. A continuación, y de forma resumida, te ayudaremos a vestirte en esa cena tan importante y que tan nerviosa te pone. No tienes motivos, porque si sigues estos consejos, estarás estupendamente. ¡Empezamos!

Cómo vestir en un restaurante de lujo

Te pondré en situación. Imagina que tienes una cena en un restaurante de lujo como el María Luisa, uno de los restaurantes del Mercer Sevilla. ¿Conoces este hotel? Seguro que sí, pero si no es así, te diré que cuenta en su haber con varios premios, y ha quedado en cuarto lugar en la lista de los mejores hoteles de lujo del país. Este hotel de 5 estrellas se ubica en una casa palacio castelar, un palacete del siglo XIX, que además de contar con una privilegiada ubicación en el centro de Sevilla, es un bello edificio que ha conservado su estructura original en torno a un patio central típicamente andaluz. Bien, el María Luisa es el nuevo restaurante  de lujo en Sevilla del Hotel Mercer, un restaurante andaluz de lujo, con un nombre que hace referencia al mayor parque de la ciudad, donado por la infanta María Luisa de Borbón, Duquesa de Montpensier, en 1893. La propuesta del María Luisa, pretende poner en relieve la cultura gastronómica andaluza, basada en productos locales de primerísima calidad, ofreciendo recetas tradicionales muy creativos y con mucha personalidad, acompañada de la mejor selección de vinos. En un sitio como este, tienes que ir de lo más elegante, como podrás imaginar. Tranquila, ahora vamos con la ropa, los zapatos y los complementos.

  1. En cuanto a las prendas de ropa, debes tener en cuenta que para vestir de una forma elegante hay que huir de las extravagancias, lo sencillo y natural son sinónimos de elegancia. Pasa de la ropa con líneas y estampados vanguardistas y los colores más llamativos y apuesta por lo clásico. Elige siempre colores suaves u oscuros como pastel, negro, blanco, marrón, es decir, tonos mates. Una interesante opción consistiría en una falda con un abrigo por encima o por debajo de la rodilla, o un vestido con escote palabra de honor. El look blanco y negro es de las alternativas más elegantes que existen.
  2. También sería una muy buena opción llevar un vestido negro por encima de la rodilla con detalles en encaje y transparencias. Además de elegante, te verás muy sexy y atractiva. Otra buena idea sería un vestido corto de tonos gris azulado con lentejuelas y brillantes, dejando ver un hombro. Estarás divina de la muerte, te lo aseguro, y súper elegante. Para dar un punto de luz, puedes optar por un vestido corto en tela tweed de color crudo combinado con tacones nude. O un vestido corto strapless en dorado y piedras bordadas en oro y plata.
  3. El calzado deberá combinar perfectamente con las prendas de ropa que lleves a la cena. El tacón es muy chulo y también distinguido, pero no te pases, además de resultar muy incómodo llevar tacones muy altos, puedes hacerte daño en la espalda, tus pies o tus piernas. Lo de antes muerta que sencilla, ya no se lleva nada de nada. En el mercado podrás encontrar todo tipo de zapatos planos y cómodos tipo bailarinas, sandalias de tiras, zapatos oxford, mocasines o náuticos, o bien tacones anchos, con plataformas, cuñas, etc.
  4. La joyería. Se recomienda el uso de collares de perlas o aros en forma de pendientes, un reloj fino y con detalles exquisitos en su estructura y composición, y si es de oro, mejor que mejor.
  5. Por último, está el tema del bolso, que debe combinar tanto con la ropa como con los zapatos, y elegir en función de los tonos. Y en cuanto al tamaño, mejor si es pequeño.

No lo olvides, si se trata de elegancia, menos es más… Buen provecho…