
Algunos coches de radio control cuestan entre 4.000 y 6.000 euros
Los coches de radio control no tienen nada que envidiar a los de verdad. En el campeonato de España de coches de radiocontrol destacaron Alpine de Fernando Alonso, o Ferrari de Carlos Sainz. «Esto en realidad no es un juguete, es lo más parecido a un coche real. Emulamos a la Fórmula 1», explica Manuel Barbero, presidente de la Asociación









